Porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber” (Mateo 25:35)

La comunidad Árbol de Vida apoya en un proyecto de la Iglesia Nuestra Señora de la Merced, el cual consiste en un comedor para habitantes de la calle. Diariamente, diferentes equipos de personas se encargan de preparar y distribuir un desayuno para estos hermanos nuestros que viven en la indigencia, sin embargo el servicio va más allá de la preparación y distribución de alimentos, que de por sí es importante, sino que durante este tiempo en el que se comparte con ellos se procura darles a conocer cuánto los ama nuestro Señor, se les regala un saludo, una sonrisa y un pequeño mensaje de ánimo en un mundo que para ellos es sumamente duro y violento. “Porque no solo de pan vive el hombre” Mt 4:4